03 Sep Ciudad y ciudadanía
Muchas veces me preguntan sobre si activismo on-line o activismo físico, presencial. Siempre digo lo mismo: son complementarios, pero me gusta destacar que no podemos olvidar lo off-line. ¿Por qué? Por varias razones. En estas líneas de Josep Ramoneda hay una de ellas:
'La pérdida de los espacios compartidos es también una pérdida de la posibilidad de comunicación' https://jorgecastaneda.es/ciudad-y-ciudadania/ Compartir en X«La forma de las ciudades no es en absoluto inocente, a pesar de que a menudo vayan perdiéndola a medida que nos alejamos de su centro: es la urbanización del entorno urbano, la multiplicación de espacios de habitación y residencia sin voluntad cívica, consagración de la peor versión del individualismo burgués. La pérdida de los espacios compartidos es también una pérdida de la posibilidad de comunicación. Por eso la cuestión del espacio público tiene que ver con la libertad de expresión; la esfera pública tiene una parte virtual y una parte física: los lugares de la comunicación. Cerrar o vaciar el espacio público es una forma de cercenar la interrelación comunicativa. El espacio público, como la ciudad, ha de ser, por definición, abierto. La ciudad nunca será una identidad cerrada. La ciudad es una morada, en el mismo sentido que aplica Dipesh Chakrabarty, al que me refería antes: en su imaginario se cruzan la ciudad física, la experiencia acumulada e inscrita en sus calles y paredes, la consciencia de espacio compartido que tienen los ciudadanos. Ciudadanía es un concepto político, pero es también un concepto cultural: el individuo se hace ciudadano compartiendo morada, es decir, ocupando espacios que han ocupado, ocupan y ocuparán otros. No hay raíces eternas ni primordialidades indestructibles en la ciudad, que es un territorio hecho para el contagio y el intercambio en que los roles no son fijos sino cambiantes. Por eso, desde Sodoma y Gomorra, el poder ha destruido sistemáticamente la ciudad».
Datos de la publicación:
La cita es de: Josep Ramoneda (2010) Contra la indiferencia. Galaxia Gutemberg, Barcelona.
Terminé de escribir este post en Madrid el 3 de septiembre de 2013
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