neutralidad política ante el conflicto

“Buenismo” y neutralidad política ante el conflicto

Si tienes dudas sobre las incompatibilidades entre los mensajes que lanzan algunas ONGD para captar recursos y la transformación social, la construcción de ciudadanía, la movilización social, etc. no puedes dejar de leer las siguientes líneas sobre el “buenismo” y la neutralidad política ante el conflicto que he extraído de la publicación Renovando el papel de las ONGD:

“Los departamentos de comunicación de las ONG tienen que responder cotidianamente al menos a dos motivaciones difícilmente compatibles. Deben comunicarse para ampliar sus apoyos y atraer a más colaboradores y socios, al tiempo que deben comunicarse para ofrecer respuestas razonables a los conflictos conocidos como la pobreza, la exclusión, la desigualdad, etc. La ampliación del número de colaboraciones y apoyos es una razonable obsesión de las ONG en su motivación por lograr ampliar su campo de influencia, pero no justifica que el enfoque elegido para esta ampliación sea de corte fundamentalmente monetario. Apadrinamientos, colaboraciones tras catástrofes mediáticas, compra de pequeñas ‘parcelas de desarrollo’, tienen en común que apelan al bolsillo de las personas. El mensaje básico que se transmite es ‘danos dinero para hacer’. Con ello se transmiten implícitamente al menos dos ideas: somos capaces de resolver problemas y necesitamos dinero para resolverlos. Es la solidaridad mercantilizada. Este tipo de apelaciones suelen venir adecuadamente descontextualizadas, con el argumento de que las personas quieren saber cómo pueden ayudar con comodidad sin tener que hacer un esfuerzo relevante porque sus ocupadas vidas no les dejan tiempo para la solidaridad. A ellos no les interesan las complejas causas por las que esas personas viven en situación de pobreza. Es más eficaz presentarles la pobreza como una situación de carestía que como el resultado de conflictos de intereses, porque la carestía se resuelve con aportaciones y los conflictos de intereses exigen información, discriminación, participación y finalmente tomar partido.

(…)

Aunque sus campañas de comunicación dirigidas a la captación de apoyos no lo dejen entrever, las ONG no suelen desconocer que las intervenciones que realizan tratan de responder a situaciones generadas por conflictos. La mayoría de ellos requieren de complejas explicaciones y en todos los casos sus soluciones remiten a la necesidad de cambios que se miden en tiempos de largo plazo, los tiempos de los procesos históricos y sociales, difícilmente compatibles con los tiempos del corto plazo que predominan en los mercados. Incluido el mercado de la solidaridad. Las propuestas del largo plazo son habitualmente sacrificadas en las comunicaciones por las presiones derivadas de la búsqueda de resultados cuantitativos inmediatos en el incremento de colaboradores y/o aportantes. Prima la eficacia del corto plazo, aunque se sacrifique el componente transformador de sus mensajes, necesariamente más explicativo, menos maniqueo y de corte más educativo que comercial.

Así el ‘buenismo’ también exige mantener un alto grado de cautela respecto de la dimensión política. Tanto la del origen de los problemas como la de sus posibles soluciones. En ocasiones se confunde esta ‘cautela’ sobre lo político con la idea de la neutralidad política. (…) Es un mensaje, que a juzgar por lo reiterado de su utilización, debe ser considerado como muy eficaz por parte de muchísimas organizaciones: ‘nosotros no hacemos política, sólo nos dedicamos a la ayuda’. De esta forma se explicita la decisión de no tomar partido en medio del fragor de los conflictos que definen los problemas de nuestra sociedad y de las sociedades y contextos en los que éstas operan. Tratan de reforzar la decisión de permanecer al margen de la batalla, al margen de las interpretaciones, absolutizando la idea de bien mediante la absolutización del concepto de la ‘ayuda’. Así lo expresan: nuestra toma de partido se centra en defender a las personas excluidas, las empobrecidas, las ‘sin voz’… y así un conjunto innumerable de referencias sustantivadas, que en realidad tan sólo tratan de describir de forma despersonalizada y despolitizada al conjunto de beneficiarios de nuestra ayuda”.

La supuesta neutralidad de las ONGD --> 'Nosotros no hacemos política, nos dedicamos a la ayuda'… Clic para tuitear

Datos de la publicación

Ignacio Martínez (coord.) (2011) Renovando el papel de las ONGD. Hacia la transformación social. Plataforma 2015 y más, Madrid.

 
 
 

Terminé de escribir este post en Granada el 23 de abril de 2018

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