Educar y enseñar es diferente

Cambiar el nombre a las cosas está de moda: los especuladores son ahora “los mercados”, el asesinato puede ser un “daño colateral” o, como ya comenté en otro post, un colaborador o persona que trabaja gratis es un “voluntario”. En este sentido, esta mañana leía “Vivir en deudocracia” y me he encontrado con el siguiente párrafo:

Una de las primeras medidas que se pueden tomar para cambiar una situación es redefinirla. Denominarla de manera diferente es lo que ha hecho, por ejemplo, la consejera de Educación de la Generalitat de Catalunya, renombrando su departamento como de ‘enseñanza’. De esta manera se justifican las acciones dirigidas a asegurar una instrucción que limite sus contenidos a la inserción en el mercado laboral, despojándola de la transmisión de valores y de la cultura. Educar es mucho más amplio que enseñar.

Para alguien que cree que la Educación para el Desarrollo –no sólo en el ámbito formal, si no también en el no formal y el informal- es clave para la construcción de una ciudadanía crítica y comprometida, esto es una decepción más a unir a otras muchas que han ido surgiendo en los últimos tiempos, aunque también un motivo más para seguir en la brecha (por no decir la lucha). Espero que para el resto también lo sea.

Por cierto, “Vivir en deudocracia” es un libro interesante para entender, de manera sencilla, qué hay detrás de la deuda, los rescates y demás temas económicos siempre opacos y no siempre fáciles de entender.

Los datos del libro son:

¿Quién debe a quién? (coord.) (2011). Vivir en deudocracia. Icaria, Barcelona.

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1Comentario
  • Angua Bipolar
    Fecha 09:57h, 06 noviembre Responder

    Además aquí somos muy dados a desvirtuar y desprestigiar los programas (por ejemplo garantía social) y entrar en la dinámica de cambio de nombre-desprestigio-cambio de nombre.
    En lugar de trabajar por mejorarlos y adaptarlos a su función.

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