cooperación madrileña

Unas notas breves alrededor de una jornada sobre la cooperación madrileña

Esta mañana estuve en la jornada Cooperación madrileña: caminando hacia 2019 organizada por la Red de ONGD de Madrid. Lamentablemente no me pude quedar hasta el final, pero sí estuve en una buena parte. No he podido resistirme a escribir unas notas breves sobre parte de lo que allí se ha hablado. Van acompañadas de algunas reflexiones que me fueron surgiendo.

Lo positivo

La gran noticia es que se ha hablado de ciudadanía global, transformación social, incidencia, coherencia,… Y que se ha hecho desde diferentes ámbitos.

Antonio Zurita, del Ayuntamiento de Madrid, decía, con acierto, que las ONGD no pueden ser meras gestoras de recursos para poner en marcha proyectos. Que tienen que hacer incidencia y construcción de ciudadanía. A destacar también el concepto de transversalidad. Es decir, la necesidad de que las organizaciones de desarrollo conecten con otras entidades y colectivos sociales.

También me gustó de su intervención la idea de que hay que ir más allá del 0,7%. Que hay que tener en cuenta el 99,3% del presupuesto restante de las administraciones. Es decir, que cuando amueblas una oficina del Ayuntamiento, según qué compres, también puedes hacer desarrollo o no-desarrollo, por poner un ejemplo. La ya conocida coherencia de políticas. La idea no es nueva, pero sí que es algo más original que lo digan desde una administración pública. También que, como solución, se diga explícitamente que hace falta sensibilización y formación de las personas que están en el resto de áreas de dicha administración.

Al hilo de esto, dos reflexiones rápidas. La primera es ¿cuántos proyectos de sensibilización de ONGD hay dirigidos al personal de las administraciones para fortalecer la coherencia de políticas? Creo que pocos. Y la segunda es que es probable que haya llegado el momento de que el 0,7% quede en un segundo plano. ¿Serán capaces las ONGD de asumir este cambio?

Por su parte, y en una línea similar, las autoras del informe La cooperación madrileña ante un escenario de cambios lo dejaron bastante claro. Las ONGD deben dejar atrás la política tradicional de cooperación basada en la visión Norte – Sur. Es decir que la gestión de proyectos ya no tiene que estar en el centro. Que deben reforzar sus esfuerzos en cuestiones relativas a la construcción de ciudadanía activa y la coherencia de políticas. En este sentido, destacaban que las ONGD también tienen su cuota de responsabilidad en la transformación política. Que tienen que estar a la altura participando y vigilando para que las administraciones avancen en este sentido.

Las ONGD deben dejar atrás la política tradicional de cooperación basada en la visión Norte - Sur Clic para tuitear

Las preguntas

Comentaron también las autoras del informe que detectaban dos tendencias entre las ONGD madrileñas. Por una parte, unas que se mantenían en una visión de la cooperación tradicional, basada en la gestión de proyectos. Y otra que cuestionaba esa visión y que tendía hacia la repolitización de las organizaciones; la ciudadanía crítica y el trabajo conjunto con otras entidades y colectivos.

Por lo que entendí, esta segunda vertiente va tomando fuerza lo que sería un gran noticia. Mi experiencia me dice que esto avanza muy lentamente y no sé si tengo una visión tan positiva. Me gustaría haberles preguntado sobre el tema para profundizar, pero lamentablemente no hubo ocasión. Quizá en la publicación haya más datos.

Mi otra gran duda es el tema de la política. Por mucho que desde muchos ámbitos se le dé barniz de neutralidad, el desarrollo, la lucha contra la desigualdad, etc. son temas con una carga ideológica muy potente. Esto no se va a solucionar desde posiciones neoliberales. El problema es que, como he escrito en algún otro momento, al vincular estos temas con la izquierda, los que no lo son suelen rechazar las propuestas. Y está claro que si no sumamos todos difícilmente llegaremos a soluciones de verdad. Parece que estamos en un callejón del que es difícil salir. ¿Es posible promover algo profundamente ideológico sin hacer referencia a la ideología?

Lo decepcionante

Salvo algunas excepciones (curiosamente todas ellas de igual o similar color), una vez más, la clase política decepciona. No voy a entrar en detalles de forma, que también los hay. Me centraré sólo en los temas que nos ocupan.

La sociedad civil va años luz por delante de políticos y políticas. Mientras que desde las ONGD hablamos de ciudadanía activa y transformación social, varios de ellos no han llegado al concepto de solidaridad. Siguen anclados en la caridad más rancia.

Siguen, por otra parte, cuestionando el impacto de la cooperación al desarrollo. Como buenos cuñados sacan la frase típica de “yo defiendo la cooperación al desarrollo, pero hay que ver si es efectiva”. Continúan, por otra parte, enfrentando pobres de aquí y de allí, “lo que gastemos en cooperación no lo gastamos en otras cosas”. O comparándose con los demás como si el mal hacer de otros justificara el propio. Ese típico “y tú más” al que nos tienen tan acostumbrados llevado al mundo de la solidaridad, “como otras comunidades autónomas no llegan al 0,4% en cooperación nosotros tampoco”.

Y un ejemplo más, decían las autoras del informe que se presentaba a las jornadas, que algunas de las fortalezas de Madrid eran el tejido asociativo rico y diverso y su proceso de reflexión hacia enfoques transformadores. En las limitaciones, la falta de espacios de coordinación y debate entre administraciones y el bajo y divergente compromiso público. Está claro quién parece que tiene más trabajo por hacer.

 

 

Terminé de escribir este post en Madrid el 27 de septiembre de 2018

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