06 Nov Superar las injusticias con voluntad política
A estas alturas a nadie le sorprenderá que diga que creo que sin voluntad política nunca acabaremos con la pobreza, las injusticias y la desigualdad. Que lo diga yo tiene un impacto limitado, mi capacidad de influencia llega hasta donde llega. Por ello hoy he querido recoger cuatro párrafos en esta misma línea que pueden leerse en un libro de Catarina de Albuquerque, ex Relatora Especial de Naciones Unidas para el Derecho Humano al Agua Potable y al Saneamiento, persona infinitamente más autorizada que yo para hablar de casi cualquier tema. Evidentemente habla de dos temas muy concretos, pero si sustituimos en el texto “agua y saneamiento” por cualquier otro derecho humano siguen manteniendo todo su significado. Ahí os las dejo:
“La falta de acceso al agua y al saneamiento se debe a numerosas razones, entre las que cabe citar restricciones de naturaleza financiera, social, institucional o técnica, la existencia de prácticas discriminatorias y la falta de comprensión o incluso el menosprecio de los derechos y las necesidades de determinados grupos o comunidades. La pobreza se define tanto por la falta de voz política como por la falta de dinero”.
Algunas ideas de @CatarinadeAlbuq sobre Derechos Humanos y voluntad política Compartir en X“He comprobado que los excluidos son siempre los mismos. Se trata de los marginados, los pobres, quienes carecen de voz política. Esta falta de acceso no es una mera situación desafortunada ni una coincidencia, sino el resultado directo de las políticas y de la actividad política que excluyen a determinados segmentos de la población”.
“Estoy convencida de que la principal barrera para disfrutar de estos derechos es la ausencia de voluntad política. Sin voluntad política para reconocer y dar prioridad a estos derechos, su realización se antoja altamente improbable. Los planes nacionales de actuación, si son llevados a cabo de un modo completo y serio, pueden ser una manifestación importante del compromiso político”.
“La satisfacción de los derechos humanos requiere un enfoque amplio, más allá de la simple construcción de instalaciones físicas, que incluya la movilización social, la realización de campañas de concienciación, educación y formación, así como el cuestionamiento de las normas en vigor y de las prácticas discriminatorias existentes. (…) los enfoques más eficaces y sostenibles sitúan a la persona y al hogar en el centro del desarrollo, pero los vinculan estrechamente con otras instituciones, particularmente el Estado”.
Notas:
Los textos están extraídos de: Catarina de Albuquerque (2012) Derechos hacia el final. Buenas prácticas en la realización de los derechos al agua y al saneamiento. ONGAWA, Madrid.
Las negritas son mías.
Terminé de escribir este post en Madrid el 6 de noviembre de 2017

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