promoción del consumo responsable

Tres limitaciones de la promoción del consumo responsable

Últimamente he leído varias cosas que cuestionan algunas de las vías que más habitualmente se han utilizado para la promoción de la transformación social. Cambio en el corazón hacía referencia a temas más generales de estrategia y comunicación, y en Supermercados, no gracias hay una interesante reflexión sobre el consumo responsable del que se destacan tres limitaciones, peligros o retos. Ahí os los dejo:

“El primero es que se trata de una propuesta que transfiere la responsabilidad hacia las personas individuales. (…) localizar el cambio en las decisiones cotidianas de la gente tiende a eludir las responsabilidades empresariales (…). La descarga hacia el comportamiento individual tiene además el problema de que a menudo reduce los debates a una mera cuestión moral individual, de estilo de vida sobre el que es imposible elaborar políticas sociales”.

“En segundo lugar plantea una salida individual a problemas colectivos, ya que conduce a pensar que es básicamente nuestra actuación autónoma la que genera cambios. Sin duda lo cotidiano es político, y que la profundidad de nuestras convicciones se muestra en nuestro comportamiento cotidiano. Pero ello no puede hacernos perder de vista (…) que lo que realmente necesitamos son cambios profundos en las estructuras e instituciones que regulan nuestra vida económica. Y que éstos sólo son posibles si hay mecanismos de acción colectiva y de interacción social diferentes que el mero intercambio. (…) Para cambiar comportamientos no basta con la salida individual (cambiar de productos y de proveedores), sino de ejercicios de ‘voz’ que produzcan a la vez cambios en los comportamientos y en la organización social (…)”.

“En tercer lugar (…) se corre el peligro de reproducir un cierto elitismo moral, en el que una capa de personas que reconocen unos determinados problemas y cambian sus hábitos de consumo, acaban por culpar al resto de que no les copien, sin tomar en consideración todos los mecanismos que impiden a los demás actuar como nosotros mismos. (…) El elitismo moral casi siempre va unido a la impiedad (con los demás y a veces consigo mismo), el paternalismo y la hipocresía (…). Y para transformar la sociedad es necesario generar estructuras que partan de una visión piadosa y realista de nuestras debilidades y contradicciones”.

¿Con la promoción del #ConsumoResponsable se corre el peligro de reproducir un cierto elitismo moral? Clic para tuitear

Datos de la publicación

Xavier Montagut y Esther Vivas (coords.) (2007) Supermermercados, no gracias. Icaria, Barcelona

 
 
 

Terminé de escribir este post en Madrid el 13 de septiembre de 2018

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