enfoque de voluntariado transformador

“Se necesita un modelo organizativo acorde, que no sólo no frene, sino que sea coherente con el enfoque de voluntariado transformador”

Desde hace bastante tiempo me había marcado como objetivo proponerle a expertos en voluntariado que también se sumaran a agitar el vecindario. Por fin saqué un poco de tiempo y le lancé la propuesta a David Alonso. Como imaginaréis dijo que sí. David ha sido voluntario en Nicaragua, México y Guatemala y lleva 18 años trabajando en Entreculturas en diferentes puestos: técnico de cooperación, coordinando el Departamento de América, en temas de Formación y Voluntariado, y desde hace un año y medio como Director de Personas y Organización. Una extensa carrera que seguro han contribuido a cocinar las interesantes reflexiones que os dejo a continuación:

Pregunta: Hace unos meses, cuando publiqué ¿Es la Educación para el Desarrollo el patito feo de la cooperación?, me decías a través de Twitter que el voluntariado era el feo entre los patitos feos. ¿Pasan las ONGD y las administraciones públicas del voluntariado?

Respuesta: Creo muchísimo en las bondades del voluntariado porque es expresión de participación y una  oportunidad para dar cabida a parte de la sociedad en las organizaciones, para establecer dinámicas de diálogo entre gente diversa con un propósito de bien común, de cambio social. Mi impresión es que por un lado la evolución del compromiso, que fue diluyendo el carácter militante por una participación más aséptica, y por otra, muchas organizaciones, en su deseo lógico de dotarse de una mayor profesionalización, fueron a la vez dando la espalda al voluntariado. Este alejamiento ha tenido repercusiones en el conjunto del sector. Afortunadamente percibo ahora que las organizaciones están moviéndose en otra dirección, hay propuestas más vitales y plurales, repensando los propios modelos organizativos en función del voluntariado que es también replantearse la relación con la sociedad de la que formamos parte y que queremos transformar. Destaco de forma especial la importancia del voluntariado en cooperación como expresión de ciudadanos y ciudadanas que viven y se sienten corresponsables de lo que pasa en cualquier lugar del mundo.

En el ámbito de administraciones públicas conviven propuestas más de fondo y otras más estéticas. Y sí Jorge, como hablábamos el voluntariado es el patito feo de la Cooperación, nos queda pendiente realizar el análisis exhaustivo en subvenciones recibidas a proyectos de voluntariado pero la perspectiva es desoladora.

Pregunta: ¿Qué se pierde una ONG que no tiene voluntariado (que las hay)?

Respuesta: Me ayuda pensarlo en nuestra organización. En Entreculturas si no tuviéramos voluntariado no tendríamos presencia local, que ahora está en 28 delegaciones, y que está sustentada fundamentalmente en el voluntariado. Desde hace años tenemos claro que el voluntariado local es quien representa y lidera a la organización en su ciudad. No tendríamos propuestas de movilización, de educación no formal y sensibilización que a través de diferentes acciones (conciertos, exposiciones, charlas, talleres, carreras) acercan nuestras causas a la sociedad. No tendríamos un voluntariado internacional, de corta y de larga, que nos ayuda a convivir con personas en exclusión, a conocer de primera mano las situaciones de injusticia y los procesos locales de lucha por la dignidad, y que permite que muchas personas voluntarias sean  agentes de cambio. Desde luego seríamos una organización menos diversa, menos plural, más plana, menos creativa y menos vital. Creo que no seríamos lo que somos.

.@Davidalonso2010: 'sin voluntariado @Entreculturas sería menos diversa, plural, creativa y vital' Clic para tuitear

Pregunta: ¿Y qué se pierden las que, aún teniendo voluntariado, tienen un enfoque tarea más que un enfoque de voluntariado transformador?

Respuesta: Hace algunos años te habría dado quizás una respuesta más radical o más unívoca. Mi experiencia es que hay que posibilitar que se den itinerarios de compromiso, de sentido. Hay personas que se acercan casi a mirar, por curiosidad, a conocer un poco más, vienen con sus prejuicios como tenemos todos, y sus respuestas ya dadas. Tenemos que ser capaces de ofrecer un espacio de acogida, de irnos conociendo, de vincularles a una función y tarea que permita su contribución desde sus intereses y capacidades, y que con una clara intencionalidad, ir exponiéndoles a la realidad que nos mueve, sin recetas y sin caminos únicos. Si somos capaces de compartir la realidad sufriente, de emocionarles con la necesidad de justicia y de derechos, de crear espacios de conexión con las personas que luchan y que sufren, estoy convencido que muchas personas se van sintiendo interpeladas, conscientes que su respuesta personal puede sumarse a una dinámica de transformación mayor y despliegan lo mejor de sí mismas.

Pregunta: En una investigación de ONGAWA decían que sólo un tercio de las entidades que analizaron tenían un claro enfoque de voluntariado transformador. ¿Cuáles son los principales frenos para que una organización incorpore la promoción de un voluntariado transformador en su día a día? ¿Es una cuestión de recursos principalmente o hay más?

Respuesta: Al formular nuestra propia teoría de cambio en Entreculturas planteamos que nuestro propósito es el cambio personal y social. Creemos que la espiral del cambio se inicia en la propia conversión. A veces nos creemos “catalizadores”, en el sentido literal, que podemos entrar con sustancias químicas para provocar una reacción sin alterarnos, y lo que experimentamos cotidianamente es que el cambio comienza dentro o no contagia ni transforma fuera.

En nuestra propia búsqueda en el voluntariado creo que vamos formulando que se necesita un modelo organizativo acorde, que no sólo no frene, sino que sea coherente con el enfoque de voluntariado transformador. La buena noticia es que no es algo específico o que se haga sólo si se tiene una convicción profunda en el voluntariado. Me siento muy próximo a los planteamientos que están pidiendo nuevos modelos organizativos que promueven derribar las pirámides y fomentar un liderazgo colaborativo, una mayor participación que abarca a la forma de gobernar una organización y que afecta a como informamos, cómo resolvemos los conflictos, cómo tomamos decisiones, cómo canalizas las iniciativas,…y desde esas claves una organización abierta, innovadora y más humanizada está mucho más capacitada para impulsar dinámicas de voluntariado para el cambio (recomiendo Frederic Laloux “Reinventando las organizaciones”, José Cabrera, Redarquía). De hecho el voluntariado es un sensor claro del grado de participación de una organización y nos sirve para valorar muchos de nuestros procesos, que afectan al voluntariado, claro, y también a las personas con las que trabajamos, para las que trabajamos y las que queremos que nos apoyen.

Siento que el cambio social nos plantea un desafío de talento comprometido, y visto desde ese prisma no renunciaría a que las casi ochocientas personas vinculadas a Entreculturas no formaran parte de esa red neuronal y pasional de personas que contribuyen con un fin común.

Pregunta: Respecto al voluntariado en terreno hay grandes defensores y grandes detractores. ¿Cuál es tu opinión?

Respuesta: José María Medina, director de Prosalus, ex-presidente de la Coordinadora y voluntario internacional en Dominicana con Ocasha, suele decir que quizás el voluntariado internacional es el más eficaz programa de ciudadanía global que existe. No me cabe ninguna duda, y añadiría que creo que uno de los más eficientes. Gran parte de los equipos que dirigen y coordinan las ONGD españolas tuvieron una primera experiencia de voluntariado, corta o larga, que les prendió y les comprometió en esta lucha por la justicia. Y estoy convencido de que el voluntariado internacional es un factor clave en la concepción de cercanía y solidaridad que existe en nuestra sociedad y se expresa periódicamente en las encuestas respecto a la cooperación.

Creo además que las propuestas de voluntariado internacional, y con más sentido en el caso de larga duración, que apuestan por la inserción, por integrarse en comunidades y equipos locales, son una expresión de ciudadanía en cambio que transforma realidades. El voluntariado internacional, cuando se hace a través de programas que apuestan por la ayuda mutua, es un puente intercultural que vincula personas y comunidades en un mundo global y fragmentado. En VOLPA llevamos más de 27 años siendo testigos de esta cooperación humanizada que crea vínculos, amistades y convierte al voluntariado en agente de cambio en sus realidades. Creo que la ausencia de apoyo de la cooperación al voluntariado internacional de larga duración y la falta de organizaciones que promuevan esta modalidad es una de las principales disfunciones de nuestra cooperación respecto a otras (Alemania, Francia, Estados Unidos, Suecia, Japón, Australia,..).

Y luego hay un voluntourismo” que creo, honestamente, que no es voluntariado de cooperación porque persigue otra cosa que no es la promoción de la dignidad, y como señala Kate Simpson –impulsora de una reflexión sobre el voluntariado internacional y promotora de una ética orientada al voluntariado internacional- en lugar de basarse en relaciones horizontales se construye en una dinámica casi neocolonial que separa un “ellos” y “nosotros”.

En nuestra Escuela On line estamos hablando de la importancia de que el voluntariado internacional gire la cámara (#Giralacamara) porque en ocasiones el voluntariado internacional se llena de selfies, y queremos dar más importancia a las personas de las comunidades, a sus causas y sus logros.

Pregunta: ¿Y las opciones de voluntariado on-line? ¿Estás a favor o le ves más riesgos que ventajas como recogía hace tiempo en este post?

Respuesta: Me parece un reto y a la vez creo que es una realidad que tenemos que incluir, y atender. Hay un libro de Clay Shirky (“Excedente cognitivo”) que habla precisamente de ese talento desaprovechado que está mirando fotos de gatos o videos absurdos y, sin embargo, como teselas en un mosaico, su aporte concreto puede contribuir a causas justas. Es la base del fenómeno wiki y creo que es posible aplicarlo en el voluntariado social. En nuestro caso procuramos que haya “pasarelas” para que el voluntariado on-line pueda también participar de dinámicas colectivas y acercarse de algún modo a la realidad. Comparto que existe un riesgo de que el voluntariado on-line sea muy específico y se quede demasiado centrado en una tarea y no llegue a participar del conjunto y con sentido.

Pregunta: Para terminar, como hago con todos los que se animan a agitar el vecindario, si te pidiera que destacaras una campaña -la campaña con mayúsculas-, ¿cuál sería? ¿Por qué?

Respuesta: Soy optimista y pienso que el futuro va a ser mejor porque las mujeres y hombres jóvenes son más solidarios, menos competitivos y más feministas. Creo que la causa de las mujeres es la causa de la humanidad, y que gran parte del progreso depende de la educación de las niñas y de las mujeres. Y creo que tendría que ser una campaña que desencadenara dinámicas de cambio personales y globales, que se apoyara en gestos e incidiera en políticas, que afectara a las leyes y a las prácticas, que cambie las vidas de gente que sufre y también nos transforme. Y una campaña más en minúsculas diría que la creatividad y descaro de un grupo de estudiantes noruegos (ya no vale decir que no tenemos recursos para impactar) que crearon los Premios Radi-Aid y que aportan una mirada crítica en el contexto de la cooperación y el voluntariado internacional.

 

Nota:

Agita el vecindario es el título de una serie de entrevistas con personas vinculadas a dinámicas de construcción de ciudadanía y/o tercer sector. El vecindario es la calle, el barrio, la localidad, la región, el país y el mundo. Por tanto hablamos de ciudadanía local y global. Pero también es el tercer sector, en el que conviven muchas de las personas entrevistadas. El objetivo de las entrevistas es encontrar respuestas más allá de lo habitual. Que agiten, que muevan los cimientos de esos vecindarios. Las respuestas tienen carácter personal y no necesariamente representan a las entidades de las que los entrevistados y entrevistadas forman parte.

 

 

Publiqué esta entrevista desde Granada el 14 de marzo de 2018

 

Etiquetas:
Sin comentarios

Deja tu comentario

Pin It on Pinterest

Shares
Share This